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Batalla de egos en el Camp Nou

Simplemente es vergonzoso. Lo del ego de muchos que quieren mandar, han gobernado o quieren dirigir al Barça. Parece desde hace años que se trata de ver quién maneja el cotarro y de qué o a quién se puede acusar con más acidez. Y siempre poniendo buena cara. Se creen que esto sigue siendo un juego de niños acomodados o de nuevos ricos (aún no arruinados). ¡Qué pena! La suerte que han tenido es que la pelota lleva entrando casi una década. El día que deje de hacerlo, ¡ay! Esa época que pille confesado al barcelonismo porque el morrazo puede ser histórico. Que si éste hizo esto cuando dominaba el club; que si el otro, o el de más allá, busca arruinar la vida a ése que en su día le privó de aquéllo. ¡Ya está bien señores, ya está bien!

Al final la conclusión es la siguiente: los que deben buscar el bien del club son felices si a los otros las cosas le van mal. No hay otra explicación. Así tienen de qué acusarse y cómo entretenerse. Mientras, fuera, las cosas pasan deprisa y el soci o el aficionado acaba pasando de todo. Normal. La gente tiene sus preocupaciones como para acabar centrado en las guerras de egos que tienen preso al barcelonismo.