Hernán Peláez

En el punto blanco

Hernán Peláez Restrepo
Actualizado a

Allí en el punto blanco, Independiente Santa Fe pudo ganar la Copa Sudamericana. Atrás quedaron los momentos de frustración de una Conmebol y una Merconorte. Y por supuesto el flojísimo partido visto ante Huracán. Porque también es cierto que jugando mal se puede ganar. Y se ganó en la ejecución de los tres primeros remates en el punto penal.

Mientras se aseguró que los jugadores de Huracán habían ingerido viagra para contrarrestar los efectos de la altura, el efecto pasó a los cardenales quienes por momentos, especialmente en el primer tiempo, actuaron “parados”. Varios de sus jugadores están pagando precio a la cantidad de partidos en este año. Roa, por citar uno, está en nivel tan bajo como el de Morelo y el del ecuatoriano Angulo. Porque Santa Fe como viene ocurriendo en los últimos días, basa toda su fortaleza en sector defensivo y en los volantes de primera línea. El ingreso de Omar Pérez no trajo alivio al equipo que no jugó lo que se llama buen fútbol. Menos mal el rival ofreció un fútbol discreto. 

El camarógrafo-empresario de FOX mostró toda la noche a Ábila, quien terminó expulsado. Salió en la televisión más que el Presidente de la República, quien tiene derecho. Cosa distinta con Ábila. 

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Se que los hinchas genuinos celebran el título o el resultado que finalmente es lo que vale. Sin embargo, en cuanto a juego, no pueden engañarse, porque el equipo está sin poder ofensivo. Con este resultado Santa Fe tiene competencia internacional asegurada y es preciso reforzar, después del descanso, la plantilla. Los 120 minutos o más que se jugaron pasan al olvido para dar paso a las celebraciones, más no para quienes entendemos que es preferible intentar jugar mejor, porque los resultados se dan. 

De las tres posibilidades que tenía Santa Fe, Copa Colombia, semifinales de la Liga y esta, localizó esta Copa Suramericana, donde en la final, los arqueros disfrutaron de un receso y aquel error del comienzo de Robinson Zapata, lo sepultó con el primer lanzamiento desviado.

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