Chile vs Colombia

Sampaoli, cerebro y corazón tras el éxito del campeón de América

Jorge Sampaoli es un hombre de convicciones firmes y un estilo de juego que prioriza la idea sobre el sistema. Conozca al técnico que tiene a Chile entre los mejores equipos del mundo.

Santiago de Chile
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Sampaoli, cerebro y corazón tras el éxito del campeón de América

La noche del 4 de julio de 2015, Jorge Sampaoli (13 de marzo de 1960) tenía prisa por llegar a su casa. Eludió la visita a la casa de la presidenta Bachelet, se subió en su carro, cenó pizza con algunos allegados y mientras todo Chile festejaba su primer título continental, repasó dos veces el partido de la final frente a Argentina. Disfrutó viendo cómo su libreto fue bien interpretado por el equipo y cómo la suerte también actuó en la opción que desperdiciaron Lavezzi e Higuaín tras pase de Messi. Ese fue su festejo, la tranquilidad de terminar con una obsesión que lo absorbió durante más de un mes. “No se vive celebrando victorias, sino superando derrotas”, dice en su antebrazo izquierdo. Contundente.

Los tatuajes son apenas un recordatorio de sus convicciones. Entre muchos otros, lleva en la piel los nombres de sus hijos: Sabrina y Coco, la palabra “fútbol” y el más comentado “No escucho y sigo porque mucho de lo que está prohibido me hace vivir”, un verso de la canción Prohibido de Callejeros, una de sus bandas favoritas. El rock argentino ha estado presente en los buenos y malos momentos por los que ha atravesado y ratifica su necesidad de ir contra lo establecido. “A mí me encantaría que me dieran la selección de Vietnam y clasificarla para un Mundial”, le aseguró a Diego Borinsky en El Gráfico.

Sampaoli llegó a ocupar la silla de Claudio Borghi el 3 de diciembre de 2012. Chile era un país tan futbolero como escéptico respecto a la capacidad de conseguir títulos de ahí que a pesar de los triunfos, exista una relación tensa con la prensa a la que el técnico acusa de fomentar polémica y rumores malintencionados en torno a su equipo. Nunca sucumbió a la presión. Ni siquiera cuando se le exigió la expulsión de Vidal –tras beber alcohol y estrellar su Ferrari-. Luego les cobró en la rueda de prensa como DT campeón de América. “El grupo estaba futbolísticamente muy consolidado más allá de tener gran parte de los medios de comunicación en contra o tratando de invadir nuestra privacidad”.

Con la prensa, línea dura y con los jugadores, persuasión. Esta generación de jugadores chilenos exitosos se ha visto involucrada en varios capítulos de indisciplina, pero desde la llegada de Sampaoli eso hace parte de la intimidad. “Trato de que la conducción tenga que ver con convencer y no con tomar decisiones dictatoriales”, asegura. Esa capacidad para tentar a sus dirigidos a identificarse con una manera de ser y de jugar es –según él- el pilar fundamental del éxito. “Somos concientes que tenemos un potencial de funcionamiento más allá de nuestras incapacidades (…) para mí está la idea por encima del sistema”.

Posesión, defenderse con la pelota , presión alta y sobre todas las cosas el juego colectivo son las características del Chile de Sampaoli, a quien el único equipo que le llama la atención en la actualidad es del Bayern de Guardiola, de ahí nace la relación con Juan Manuel Lillo, el polémico técnico al que los resultados poco se le dan, pero representa la esencia del juego lírico y de buen trato del balón tan admirado por muchos entrenadores. El español hoy acompaña desde la línea los entrenamientos de La Roja, de la misma forma que la rebeldía que instituyó Bielsa aún permanece en el espíritu de la selección chilena.

Al igual que Pékerman, Sampaoli no deja nada al azar. Cuenta con un cuerpo técnico preparado para entender todos los aspectos que se requieren al competir al más alto nivel. A los especialistas tácticos y físicos le sumó expertos en tecnología que convirtieron la preparación de los partidos en una especie de videojuego. Los jugadores determinan sus movimientos mediante un control como en la ‘play’. El software, como le llama Sampaoli es uno de los métodos con los que el entrenador comparte el plan con los miembros del equipo. “Permite insertar al jugador en el partido que le va a tocar vivir y corregir alguna situación”, explica el técnico.

“Por las características de cómo soy y de dónde vengo, y por cómo todo me costó tanto, cada situación que me sucede amerita pensar en lo que viene y no en lo que pasó”, le dijo Sampaoli a Borinsky sobre el éxito. Esa tal vez es la razón para que un hombre con una hoja de vida modesta llegara a triunfar al frente de una de las selecciones sudamericanas con más presión por los resultados. Su primer título como entrenador lo consiguió en la liga amateur de Casilda, luego vinieron Juan Aurich, Sport Boys y Coronel Bolognesi en Perú; Emelec en Ecuador y los triunfos con Universidad de Chile. Con La Roja, una digna participación en Brasil 2014 y la Copa América que no celebró.

Sampaoli no escucha y sigue.