Falló la estrategia, pero a Montoya le sobró corazón

Falló la estrategia, pero a Montoya le sobró corazón

El 29 de marzo, Juan Pablo Montoya comenzó a construír la ilusión de su segundo título de IndyCar. Desde su triunfo en San Petersburgo se apropió del primer lugar que defendió durante la temporada con constancia, dos victorias y una serenidad que todos le elogiaron.

A la última válida en Sonoma llegó como líder con la primera opción para quedarse con el campeonato. Hasta la vuelta 40 de las 85 pactadas en Sonoma tuvo el dominio de la carrera. Se metió entre los primeros puestos para evitar esos lugares intermedios que ensucian con roces la competencia.

Lo más temido llegó por parte de su compañeros de equipo, el australiano Will Power. En lugar de cuidarlo, chocó la cola de su auto con la nariz del Chevrolet de Montoya. Una maniobra que los obligó a pasar por los pits y a remontar desde el fondo de la clasificación.

Con Scott Dixon primero, debía llegar quinto para asegurar el título. Le sobró corazón, el Chevy llegó hasta donde pudo-sexto-, pero su equipo Penske lo dejó solo.

Hace un mes, AS Colombia lo consultó sobre la estrategia de su equipo, el mejor de la IndyCar.

"Lo único que nos dicen es que corramos inteligente y que no nos vayamos a sacar", dijo.

Penske cambió la inteligencia por una estrategia caníbal. Power chocó a Juan Pablo y le quitó de las manos el título a su escudería. Queda el corazón que puso el colombiano para pelear por el final. No alcanzó. Perdieron todos.

0 Comentarios

Normas Mostrar