Ya nadie se pelea por América

Ya nadie se pelea por América

Cali

Cuando el entrenador logra que sus dirigidos interpreten en la cancha lo que él les ha transmitido en charlas y entrenamientos, se hace expedito el camino hacia los triunfos.

Se requiere de la continua labor de los líderes, en los camerinos y en los campos; que los jugadores comprueben la honestidad de su entrenador en la toma de decisiones, y luego, demuestren intensidad y lealtad durante los partidos.

Para que el trabajo del entrenador sea sobresaliente, se precisa de la disposición de sus intérpretes. Recuerdan los jugadores de otrora, que anteriormente, era usual que los líderes denunciaran frente al grupo al jugador que manifestaba desgano. Algunos de esos señalamientos se dirimieron a puños, en los camerinos, luego de que le sugerían al DT que se retirara del lugar.

Así se fortalecían los grupos, volvían a la vida tras haber estado en coma, se competía por una misma causa.

Ese temperamento es el que ha estado ausente en el América durante su permanencia en la B. Ha reinado la indolencia, y ni con Lara, Umaña, López, García ni Velasco, el equipo vallecaucano ha demostrado imponencia en las tres temporadas y media en el Ascenso.

Comentaba un exentrenador del América en la B, que lo que más lo entristecía era ver que luego de perder un partido, la reacción de sus jugadores era llegar al camerino a revisar el whatsApp.

En paralelo, Alex Escobar, quien más veces ha vestido la roja escarlata (505 partidos), rememora que los extranjeros del América grande (Gareca, Falcioni, Cabañas, González Aquino...) no toleraban perder así fuera una práctica. “Gareca permanecían sin hablar durante una semana”.

Entonces, se necesita que los jugadores valoren su lugar en el equipo y en la titular, que los suplentes se esfuercen por querer desbancar al que salta a la cancha. Se requiere que ese rojo escarlata, tan venerado por muchos, se haga respetar en el campo, que impere la pasión, que alcance hasta para la diversión en el campo; que los jugadores se sientan orgullosos, que correspondan con protagonismo al interés mediático que motivan, nada más que por hacer parte del América.

América puede ascender si el nuevo DT, Alberto Suárez, simpatiza con los jugadores grandes del equipo y estos deciden respaldar con total decisión al entrenador.

Suárez, además del temperamento que se espera revele en este América, confía en integrar un equipo, que sea dinámico, que recupere rápido el balón, sepa acelerar, controlar y replegar. Cree que con la plantilla actual lo logrará. Él, como director deportivo, avaló los refuerzos que llegaron para la segunda fase, sabrá cómo le podrán brindar más utilidad.

Es complejo. Deberán ir por la segunda posición para sumar 'el punto invisible', y evitar un cruce con Bucaramanga, que se supone será el primero en el Todos contra Todos. Tendrá América a su favor que en un par de semanas volverá al Pascual Guerrero.

Suárez, tendrá 11 juegos de la primera fase, más los seis del cuadrangular final. Los liderados por Oreste Sangiovanni, como lo buscaron cuando contrataron a Umaña como entrenador, tienen la convicción de que el nuevo entrenador, los va a llevar a la gloria.

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