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Tanto en juegos de la Copa Suramericana, que por lo visto en todas las graderías no despierta ni frío ni calor. Seguramente porque es la primera fase y como son de ida y vuelta, los equipos sin excepción ingresan con la una sola idea. No perder o al menos para los visitantes sacar un empate.

Lo anterior porque Santa Fe, lejos de su producción habitual, donde Omar Pérez y Morelo son piezas esenciales, pareció estar conforme con el cero a cero, ignorando que si Loja marca un gol en su visita a Bogotá, le complica el asunto. Pero también es cierto que los Cardenales en El Campín, se comprometen siempre a poner más velocidad y movilidad. El partido como tal no escapó al nivel que venimos viendo. Discreto. Puede servirle el empate, siempre y cuando regrese el diálogo con balón de Morelo, Quiñones y Omar Pérez...

Puede servirle al Medellín el dos a cero delante de Cali en este juego de ida, donde sorpresivamente no tuvo el acompañamiento esperado de sus hinchas. El Cali creó un espejismo futbolístico. Tenía más el control de balón. Se prestaban mucho la pelota entre ellos, comenzando por Benedetti, Roa, Santos y a ratos Preciado, apoyados por Andrés Pérez. Fue más contundente el Medellín, porque en los momentos de los dos goles, Marrugo y Hechalar, se decidieron a llegar y patear, provocando gran diferencia con el rival que parecía muy lejos del grupo acostumbrado a meter goles.

De paso es importante reflexionar sobre el caso de los volantes de primera línea. Su oficio básico es desarmar a los delanteros, apelando a las faltas. No es de extrañar que jugadores como Daniel Torres, Andrés Pérez y Alex Mejía se acostumbraron a pagar multa. Casi siempre resultan amonestados y es hora de llamar la atención, no tanto a ellos, sino a los técnicos que ven como comprometen a sus compañeros. ¿No serán capaces de intentar jugar antes que pegar y anticipar? Y esta situación se extenderá a la Selección Colombia, donde se agregan a este núcleo, Carlos Sánchez y Abel Aguilar. No pretendo que sean pulcros y exquisitos en la interpretación de su fútbol. Más controlados sí.

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