Doblemente Bedoya

Doblemente Bedoya

Bogotá

"Viejo el viento y todavía sopla" es una frase de la que se apropiaron los futbolistas experimentados de Argentina cuando tomaban su edad como parámetro de rendimiento en la cancha. Para la afición y a veces para la prensa, salir a jugar con más de 35 años es un pecado.

Con 39, Gerardo Bedoya sopla fuerte. Su pierna izquierda aún tiene la fuerza de un ciclón. El golazo que metió en el regreso del Cúcuta Deportivo a primera división y que le dio le victoria ante Junior lo certifica.

Doce equipos, la Selección Colombia, títulos en Argentina y en el país, no pudieron domesticar su carácter: tiene el registro de más expulsiones, pasó de las 30 hace rato. Pero también disfrutaron de su media distancia, de su personalidad, de su entrega.

Jugó poco y nada el año anterior. Se probó como analista del fútbol en televisión. Llegó tarde a Fortaleza para salvarlo del descenso. Buscaron retirarlo a la fuerza. El Cúcuta lo rescató con la misión de volver a primera división. Se puso a punto. Comandó al equipo en los cuadrangulares de ascenso.

Ya en primera división, otra vez lo miraron de reojo. Ante Junior salió como capitán. Le bastó un zurdazo de los suyos para demostrar que la experiencia también define partidos.

"Quiero seguir jugando, aunque he pensado en irme pronto", declaró.

Ya avisó. Sólo queda disfrutar del último de los caudillos.

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