Las fatídicas elecciones de 1970 en Colombia: acusaciones de fraude, asociación con el origen del M-19 y quién salió Presidente
Esta fue la jornada electoral que provocó el nacimiento de la guerrilla del M-19 luego de un presunto fraude electoral.
Las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970 se posicionan como uno de los episodios más polémicos de la historia política colombiana. Más de cinco décadas después, todavía persisten las dudas sobre si hubo o no fraude electoral en los comicios que enfrentaron al general Gustavo Rojas Pinilla y al conservador Misael Pastrana Borrero, candidato del Frente Nacional.
Aquella jornada no solo definió quién ocuparía la Presidencia entre 1970 y 1974. También dejó una herida política que marcó el rumbo del país y que años después sería asociada con el nacimiento del grupo guerrillero Movimiento 19 de Abril (M-19).
En ese momento, Colombia vivía bajo el sistema del Frente Nacional, un acuerdo entre liberales y conservadores que alternaba el poder para evitar nuevas confrontaciones tras la violencia bipartidista. Sin embargo, para amplios sectores políticos y sociales, ese pacto limitaba la participación democrática y cerraba las puertas a fuerzas distintas de los dos partidos tradicionales.
Bajo este contexto nació la Alianza Nacional Popular (ANAPO), movimiento liderado por Rojas Pinilla, quien había gobernado el país como militar entre 1953 y 1957. Su candidatura logró conectar con sectores populares inconformes con las élites tradicionales y se convirtió en una amenaza para los sectores políticos establecidos en el poder.
¿Hubo fraude electoral en las elecciones de 1970?
Durante la noche electoral del 19 de abril de 1970, diferentes reportes preliminares sobre el conteo electoral mostraban una ventaja de Rojas Pinilla. Según los registros históricos, muchos colombianos se acostaron creyendo que el exgeneral había ganado las elecciones.
Sin embargo, al día siguiente el panorama cambió. El resultado oficial terminó dando como ganador a Pastrana Borrero, candidato respaldado por el Frente Nacional. El escrutinio final le otorgó una ventaja leve sobre Rojas Pinilla, lo que provocó denuncias de irregularidades y acusaciones de manipulación electoral.
Las sospechas crecieron por las demoras en la entrega de resultados, los cambios en los boletines oficiales y las inconsistencias denunciadas por simpatizantes de la ANAPO. Investigaciones posteriores señalan que el proceso dejó una percepción de fraude entre diferentes sectores de la población, aunque nunca se logró un consenso definitivo entre sobre si efectivamente existió una alteración sistemática de los votos.
De acuerdo con análisis históricos, las denuncias no solo provinieron de dirigentes políticos, sino también de ciudadanos y medios regionales que cuestionaron el manejo del conteo electoral. Incluso el Gobierno de entonces declaró el estado de sitio en medio de temores de alteraciones del orden público y protestas populares.
Aunque nunca hubo una prueba concluyente que demostrara un fraude organizado desde el Estado, la percepción de que la voluntad popular había sido desconocida se convirtió en un elemento clave de la memoria política colombiana. Para muchos simpatizantes de la ANAPO, la derrota de Rojas Pinilla simbolizó el cierre de los caminos democráticos.
Noticias relacionadas
Ese ambiente de frustración y desconfianza fue determinante en el surgimiento del M-19. El grupo guerrillero tomó precisamente la fecha de las elecciones, 19 de abril, como su nombre, en referencia a lo que consideraban un fraude contra la democracia colombiana. El movimiento insurgente apareció públicamente en 1974 y construyó parte de su discurso alrededor de la idea de que las élites políticas habían impedido el acceso al poder por vías democráticas.
¡Lleva el deporte contigo! Descarga la App de AS para recibir alertas al instante y configura en MiZona qué quieres leer, sigue a tus equipos y consulta sus partidos. Descárgala aquí. ¿Además buscas licenciar contenido? Haz clic aquí