Infamia contra Oviedo
Que critiquen a Juan Daniel Oviedo por ser gay solo quiere decir que no hay argumentos para atacarlo.

A Oviedo le han caído con todo por no pertenecer al combo autodenominado “progresista”. Descalificarlo por el hecho de no apoyar a los “progres” es una crítica sin argumentos. Lo más doloroso de todo es que estén diciendo que se vendió por un cargo, cuando perfectamente hubiera podido esperar y ganar la alcaldía de Bogotá. La decisión que tomó Oviedo la veo más como una elección generosa de su parte, en la cual busca un entendimiento entre diferentes. Este país está acostumbrado a descalificar al que piensa diferente, y ahora lo descalifican hasta por ser gay.
Invalidar a alguien por su condición sexual es discriminatorio e insultante. Si Paloma no hubiera pensado en Oviedo, estarían diciendo que era una homofóbica. A los que tienen dudas sobre la escogencia de Oviedo les digo que se les está olvidando varios detalles que no son menores: a Oviedo no le ha ido bien por ser gay, porque si creyéramos eso, estaríamos desconociendo sus capacidades. A Oviedo lo escogieron por su intelecto, por su preparación académica robusta, por su trayectoria impoluta y llena de logros, por su profundo conocimiento en teoría económica y políticas públicas, por su experiencia en estadística y análisis cuantitativo, por su capacidad para hacer investigación rigurosa de datos y análisis complejos, y por sus habilidades de liderazgo. El que sea gay solo es una condición sexual de su vida privada que es irrelevante y solo le debe importar a él.
Lo que me pareció extraño fueron las críticas que está recibiendo de la candidata Claudia López, miembro como él de la comunidad LGBTIQ+, por estar en toldas políticas diferentes a la suya. Oviedo respondió con una frase muy diciente: “no puede ser posible que una persona miembro de la comunidad LGBTIQ+ descalifique la capacidad que tenemos otras personas para sumar”.
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Finalmente, tener una voz como la de Oviedo en el Gobierno Nacional ayudará en muchos aspectos. No se trata de que todos tiremos para el mismo lado, porque todas las personas tenemos nuestras diferencias; se trata de conciliar esas diferencias y trabajar por un país diverso, como lo es Colombia. Por lo tanto, es fundamental aprender a respetar las decisiones que toma la gente. ¿O acaso nos gustaría que los demás se metieran en nuestras decisiones de vida? Si Oviedo tomó la decisión de apoyar a Paloma Valencia en su candidatura a la presidencia, no solo está cumpliendo un compromiso pactado cuando se unieron en la consulta, sino que también está pensando más en el país que en sus ambiciones personales.
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