La Ley lo confirma: nueva norma obliga a cambiar este aspecto de tu vivienda
Esto es lo que debe saber en caso de que uno de los elementos de su vivienda no cumpla con las condiciones establecidas por la legislación colombiana.


En Colombia, mantener una vivienda en buen estado no solo es una cuestión estética o de comodidad. A través de la legislación actual las autoridades han señalado que los propietarios tienen la obligación de garantizar que la estructura de sus casas o apartamentos no represente un riesgo para terceros. De lo contrario, podrían enfrentar sanciones por afectar la seguridad y la convivencia con sus vecinos.
Esta obligación, de hecho, está establecida en el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, a través de la que se definen los comportamientos y las responsabilidades que deben cumplir los ciudadanos para proteger la convivencia en el territorio nacional.
De acuerdo con el artículo 1 de la ley 1801 de 2016, “las disposiciones previstas en este Código son de carácter preventivo y buscan establecer las condiciones para la convivencia en el territorio nacional al propiciar el cumplimiento de los deberes y obligaciones de las personas naturales y jurídicas, así como determinar el ejercicio del poder, la función y la actividad de Policía, de conformidad con la Constitución Política y el ordenamiento jurídico vigente”.

¿Los colombianos deberán modificar sus viviendas para no afectar la convivencia?
Por medio del Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, las autoridades buscan prevenir situaciones que puedan poner en peligro la vida o la integridad de otras personas. Lo que significa que tanto propietarios como residentes de un inmueble deben asegurarse de que la estructura de su vivienda, incluidos balcones, fachadas, techos, muros o instalaciones externas, se encuentren en condiciones seguras.
En caso de que estas estructuras presenten deterioro o fallas que puedan afectar a los vecinos o a transeúntes, las autoridades pueden exigir su reparación o modificación inmediata, pues existen diferentes situaciones en las que una vivienda puede convertirse en un problema para la comunidad.
Uno de los casos más comunes en el país son las estructuras en mal estado que podrían desprenderse, las construcciones improvisadas sin los debidos permisos y los elementos instalados de forma inestable que representen un peligro para quienes residen o transitan por el sector.
Esto quiere decir que balcones deteriorados, techos con riesgo de colapso o muros inclinados pueden ser objeto de sanciones por parte de las autoridades, pues son estructuras que podrían provocar accidentes graves si no se atienden a tiempo. Incluso objetos instalados en fachadas o terrazas que puedan caer sobre la vía pública también pueden ser considerados un riesgo para la seguridad de otras personas.
Por esta razón, la legislación nacional señala que, cuando una construcción pone en peligro a terceros, el propietario debe realizar las modificaciones o reparaciones necesarias para eliminar el riesgo. En caso de incumplimiento, las autoridades pueden intervenir e imponer sanciones a quienes se nieguen a cumplir con las medidas impartidas.
Noticias relacionadas
En ese sentido, el mantenimiento periódico de las estructuras de las viviendas no son solo una recomendación, sino una obligación cuando existe la posibilidad de causar daños a vecinos o terceros. Ignorar esta serie de avisos podría provocar la apertura de procesos legales o sanciones económicas.
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí


Rellene su nombre y apellidos para comentar