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El River campeón mundial, con el sello de un ídolo de Millonarios

Mundial de Clubes

El River campeón mundial, con el sello de un ídolo de Millonarios

El River campeón mundial, con el sello de un ídolo de Millonarios

Revista Millonarios No. 12 - 1985

River Plate conquistó hace 29 años su único título Intercontinental. Uno de los grandes ídolos de Millonarios, Juan Gilberto Funes, participó de esa final en Japón. Final Copa del Rey: Barcelona - Alavés

Bogotá

La gloria la conquistó con la camiseta azul pero la hizo suya un año después con la de River Plate. Juan Gilberto Funes el eterno goleador de Millonarios condujo con dos tantos suyos al título de la Copa Libertadores que llevó a los argentinos a Japón, donde se coronaron por única vez como campeones mundiales de clubes. Al fin la Copa Intercontinental en manos del pueblo riverplatense. Al fin en los brazos de “El Búfalo”, la leyenda que le pertenece a los embajadores.

Funes es mejor que Pedernera

El delantero llegó a Bogotá en 1984. Con 21 y una contextura física imponente se enfundó la número 9. Tardó en arrancar. Lo mejor de su primera temporada fue que consiguió el gol 3.000 en la historia de Millonarios y la defensa que desde los micrófonos le hizo el periodista Jaime Ortiz Alvear cuando terminaba los partidos en blanco.

La anécdota varias veces mencionada por Hernán Peláez Restrepo demuestra que el pronóstico que lanzó Ortiz Alvear fue todo, menos atrevido. En plena transmisión de un partido en El Campín, advirtió que “este es mejor que Pedernera”, a lo que Peláez retrucó con “¿Y usted vio jugar a Pedernera, para decir eso, hombre?”. Con la voz firme, Jaime redobló la apuesta. “¡No! Pero Funes es mejor…”

Juan Gilberto carburó en 1985 y pasó de largo. Marcó 47 goles, tantos, que la revista oficial del equipo le dedicó la portada de su edición número 12 con su foto festejando junto con la frase, “la escogencia de la foto no fue fácil, pues son muchos los goles que durante los últimos meses ha tenido que celebrar”.

El escritor y periodista, Jorge Mario Neira, autor del libro "1000 y una anécdotas de Millonarios", recuerda que “se destacó por su potencia y físico. Era rápido a pesar de contextura muscular. La hinchada lo empezó a querer por su entrega en la cancha. Siempre fue un agradecido con Colombia. Cantaba el himno en partidos internacionales. Eso mostraba la calidad de persona, lo cariñoso y lo agradecido con el país”.

En junio de 1986 pasó a River Plate. Se fue como el “El Búfalo”, sobrenombre que le puso Ortiz Alvear. Se quedó para siempre en Millonarios. Como una de las barras más representativas y en la memoria de la afición.

“Hace 23 años surgió la barra que está en oriental general. Es un homenaje a él. Siempre tendré presente su profesionalismo y la entrega durante los partidos y el sentimiento con el que portaba la camiseta embajadora. Cómo no recordar sus goles, el gol 3000, cuando entonaba el Himno Nacional, él se sentía un colombiano más”, explica Óscar Pineda, fundador y presidente de la Barra de El Búfalo.

Campeón del mundo

Al equipo argentino le entregó goles históricos y títulos. Su ráfaga anotadora la padeció el América de Cali en la final de la Copa Libertadores del 86. Abrió la cuenta de la victoria 1-2 en el Pascual Guerrero con un derechazo en el área que superó a Julio César Falcioni. En Buenos Aires aseguró el título de campeón de América con un zurdazo cruzado al segundo palo en la salida del arquero escarlata.

Besó el escudo en ese primer título internacional para River Plate pese a que nunca escondió su simpatía por Boca Juniors. Un mes y medio después, el 14 de diciembre jugó en Tokio ante el Steaua de Bucarest la Copa Intercontinental. Una final apretada frente a los rumanos que se consagraron campeones de Europa al eliminar a los penales al Barcelona.

El partido resultó físico pero Funes lo sufrió. En el segundo tiempo con el marcador 0-0 le pide al técnico Héctor “Bambino” Veira que lo saque por la marca asfixiante de los dos centrales del Steaua. El periodista argentino Diego Borinsky de El Gráfico, señala que el DT le dijo que “vos tenés que quedarte en la cancha porque si salís vamos a perder. Y Funes finalmente se quedó todo el partido”.

De una falta que le hicieron, partió el gol que coronó a River dueño del mundo. Norberto “El Beto” Alonso cobró a riesgo la infracción y habilitó a Antonio Alzamendi que tras un rebote del portero marcó de cabeza.

Entonces la gloria fue suya. Con la Intercontinental en sus brazos cerró su aventura ganadora con la camiseta de la banda roja. A pocas horas de jugar la final contra Barcelona, River siente nostalgia por ese ídolo de Millonarios con el que salió campeón del mundo.

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Juan Gilberto Funes murió a los 29 años en 1992 por un problema cardiaco.

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