CHAMPIONS LEAGUE

Davinson Sánchez enfrenta al equipo más odiado de Alemania

Este miércoles Tottenham recibe a Leipzig por octavos de Champions. El club de la Bundesliga ha recibido fuertes críticas por la gestión de sus dueños.

RB Leipzig, el equipo que se ganó el odio de Alemania

En el fútbol es común ver las rivalidades y los odios hacia ciertos equipos, casi siempre los más ganadores de cada país o continente. Pero pocas veces se ve que un club se gana el desprecio por la manera en que está organizado y como ha construido su crecimiento. En esta ocasión le tocó al RB Leipzig ganarse el rotulo del "más odiado de toda Alemania".

Este será el rival que tendrá Davinson Sánchez el próximo miércoles cuando se reinicie la Champions League con los juegos de ida de los octavos de final. Tottenham recibirá en su casa a una institución que fue creada hace algo más de 10 años y que en su país ha sido saboteada por los hinchas, dirigentes e incluso la prensa.

El odio de Alemania a RB Leipzig

En 2009, Red Bull estaba buscando la posibilidad de adquirir un club grande en Alemania que estuviera en decadencia para cambiar sus colores, su nombre y construir su propia institución. Pero no pudieron y decidieron ir a la quinta división para comprar al modesto SSV Markrastädt, con la promesa de invertir 100 millones de euros en fichajes para llevar al equipo a lo más alto.

Así lo hicieron y en siete años llegaron a la Bundesliga, aunque no sin antes pasar por una serie de críticas por el fuerte gasto en contrataciones profesionales y juveniles en torneos semiprofesionales. Todo esto generó que los hinchas rivales empezaran a manifestarse de maneras diferentes, como el cartel que sacaron los aficionados del Unión Berlín en segunda división asegurando que "en Leipzig ha muerto la cultura del fútbol", mientras todos vestían de negro o la cabeza de toro que arrojaron los hinchas del Dynamo Dresden al terreno de juego en la Copa de Alemania.

Cartel de hinchas del Unión Berlín: "En Leipzig ha muerto la cultura del fútbol",

Pero las muestras no se quedaron ahí y cuando el Leipzig ascendió a primera los fanáticos de Borussia Dortmund se negaron a viajar a un partido como visitantes, afirmando que su rival era un club sin alma y con pancartas que decían: "Sacrifiquen al toro" y "Red Bull, enemigo del fútbol".

Los medios también han dejado ver su desacuerdo por el trabajo que está haciendo el Leipzig. En 2017, el Berliner Kurier, no quiso usar el nombre de la institución en la tabla de posiciones y lo remplazó por 'Dosenverkauf', que en alemán significa 'los vende latas'. Y para terminar las demostraciones de odio, Hans-Joachim Watzke, director ejecutivo del Dortmund, aseguró en 2019 que "es un club construido para impulsar las ganancias de Red Bull y nada más".

Además del respaldo de Red Bull y los fichajes en las divisiones bajas, el club es odiado porque no cumple con el 51% de los socios que necesita cualquier institución en Alemania para inscribirse, sino que usa otra parte del reglamento en la que una empresa justifica el sostenimiento a largo plazo, algo que para muchos daña la esencia con la que está construida el fútbol local.

¿Hay RB Leipzig más allá del odio?

Aunque toda Alemania critique el espíritu del Leipzig, lo cierto es que la institución tiene varios puntos positivos en su gestión y el respaldo de la empresa de bebidas energéticas ha servido para impulsar nuevos talentos y crear afición en una región de poco éxito.

Por un lado, el equipo le apostó desde un inicio a la formación de jugadores jóvenes y hoy en día el promedio de edad de la plantilla 22.9 años. Tiene figuras que hacen parte de la selección alemana, como Timo Werner, Marcel Halstenberg y Lukas Klostermann, además de otros talentos europeos como Poulsen, Forsberg, Upamecano o su más reciente fichaje, el español Dani Olmo. A esto se suma que su técnico, Julian Nagelsmann, tiene 32 años y es uno de los de mayor proyección en el mundo, siendo considerado hace un tiempo por Real Madrid.

El segundo, es el fomento del deporte en la región. Leipzig es una cuidad ubicada en la antigua Alemania del este, que desde hace tres décadas no se destacaba en el fútbol, ya que el VfB Leipzig es el primer campeón alemán de la historia, y con este equipo ha encontrado una motivación para crear hinchada y llenar el Red Bull Arena cada 15 días, porque el proyecto ha llevado al club a pelear en la Bundesliga, aunque le cueste el odio de todos los hinchas rivales.