AMÉRICA DE CALI

González Aquino y los recuerdos de 'Aquel 19', noche de infarto

Mientras se desarrollaba el juego en el que América venció 2-0 al Unión Magdalena, y logró su primera estrella, varios hinchas fueron sacados infartados del Pascual.

Al tiempo que estallaba el júbilo tras los goles de Alfonso Cañón y Víctor Lugo, que encumbraron al América en el marcador frente al Unión Magdalena, la noche del miércoles 19 de diciembre de 1979, varios hinchas salían infartados del Pascual Guerrero. Se derrumbaba la 'Maldición del Garabato' e iniciaba el fulgor del equipo vallecaucano, guiado por el médico Gabriel Ochoa Uribe.

El padre del exárbitro Orlando Sánchez, se recuerda, fue uno de los que perdió la vida tras el desborde de emociones en el escenario del barrio San Fernando, luego de la impensada epopeya del América. Cerca de cuatro hinchas más abandonaron el estadio en ambulancia, en delicado estado de salud.

Sabino Gerardo González Aquino, capitán del América durante el pentacampeonato, y quien llegó como refuerzo para la temporada del 1979, rememoró para AS Colombia aquella noche de alegría e infarto.

La pasión de un pueblo: "Esa final fue algo emocionante, maravillosa. Pero también veía sacar a la gente en camilla, quebrada en salud. Ese 19 de diciembre de 1979, sentimos alegría y tristeza por las personas que fallecieron. Esa pasión del América conllevó a eso y nosotros concluimos un trabajo de mucho esfuerzo. Ver a la gente en camilla, te saca de la concentración del partido, por lo que está pasando afuera. Sin embargo, pudimos lograr ganarle 2-0 al Unión Magdalena".

La charla del día final: "En la charla técnica, Ochoa ese día nos dijo que teníamos que ser inteligentes, cautelosos, sobre todo en los primeros 15 minutos, algo que al final ocurrió. Hubo mucha atención, concentración de todo el grupo".

Convivir con las victorias: "El médico siempre nos decía, ‘ganar no lo es todo, es lo único’. Esa es la parte más linda de él. Sin embargo, muchas veces en la cancha, el grupo de jugadores decíamos, ‘tenemos que matar y comer del muerto’, en lo deportivo. Siempre con mentalidad positiva. Siempre entrábamos al campo pensando en ganar".