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JUEGOS PANAMERICANOS

Daniel Restrepo y la formación de un campeón en clavados

El medallista de oro comenzó a practicar este deporte desde que tenía cuatro años cuando le dijeron a sus padres que escogieran entre un deporte o medicación.

“Los clavados cambiaron mi vida”, explica Daniel Restrepo mientras la medalla de oro que acaba de ganar brilla en su pecho. Cuando era pequeño sufría hiperactividad. Los médicos dijeron a sus papás que tenía que decidir entre que su hijo fuera medicado o que practicara un deporte. Se fueron por lo segundo y Daniel escogió los clavados.

Desde ahí comenzó un camino que lo ha llevado a obtener varios títulos en la categoría juvenil. Fue campeón mundial y olímpico en trampolín tres metros, su especialidad. Ahora está haciendo su transición de juvenil a mayores, cambio que comenzó con un oro panamericano. En su carrera deportiva hay dos personas que han sido tracendentales, aparte de su familia, su entrenador Wilson Molina y su psicóloga Lina Orrego.

Con ella ha hecho un proceso que viene desde la Liga de Natación de Antioquia “son charlas de otro nivel. Ella y yo nos tratamos como si fuéramos mejores amigos y eso me da seguridad. Hablamos de muchas cosas, yo le cuento cosas mías y ella también. No solo es profesional, también es una amistad”.

Según Orrego, hay charlas y frases que se dicen entre salto y salto para calmar el estrés del deportista, “es normal sentir miedo como seres humanos. Gracias al miedo evolucionamos. Lo que trabajamos es reconocer las situaciones y adaptarnos a ellas y para eso existen técnicas que se desarrollan para ese manejo. Con Daniel hay un lenguaje fluido, muy adolescente y como hay un trabajo previo se puede ir desarrollando con palabras claves que se dicen antes de cada salto”.

Por ejemplo, en la prueba definitiva, Daniel sintió miedo antes del último salto, “tenía nervios, pero lo trabajé con ella y cuando lo logré pude respirar tranquilo y ya me dejaron de temblar las piernas”, confesó.

No es un deporte sencillo, Molina da cuenta del trabajo arduo que su equipo ha hecho para llegar a conseguir resultados, “siempre se trabaja para tener grandes resultados en todos los eventos, sin embargo, es un atleta muy joven que puede presentar algunas deficiencias. Nada más al comienzo de la competencia acá tuvimos problemas con un clavado, que es normal que pase en todos los clavadistas, pero nos tocó resolverlo con la ayuda de todo el equipo y gracias a eso se logró este histórico oro”.

Daniel lleva trabajando su programa desde hace cuatro años en los que ha tenido una gran evolución de la mano de su entrenador. “A medida que él va teniendo más desarrollo, hablamos y lo vamos haciendo entre los dos y así se afronta la competencia. Siempre comenzamos con el salto más duro y de ahí se arranca. Así nos ha funcionado hasta el momento”, contó.

Según Molina, este es un equipo que tiene grandes metas y que se las ha fijado con tiempos y resultados, “en clavados hay mucha dificultad en las competencias. Un mal paso, un mal movimiento puede sacarte de una medalla. Pero este es un equipo que viene haciendo todo el proceso y con el que esperamos seguir más adelante y con el que también esperamos clasificar a Tokio en sincronizado tres metros”. En esa especialidad, el equipo estuvo a punto de ganar la medalla de bronce pero un error en uno de los saltos hizo que la perdiera con Canadá. En sincronizado Daniel hace la rutina con Sebastián Morales, otro de su amigos y apoyo en el equipo.

La medalla panamericana y la clasificación a Olímpicos le da una nueva responsabilidad a Restrepo, “el proceso juvenil era hasta los olímpicos de la Juventud. Ahora estoy haciendo el paso a mayores, pero ha sido muy duro porque hay gente muy buena y con mucha experiencia. Luego queríamos clasificar a Tokio pero ya tener esta medallita… eso ayuda mucho, me llena de mucha alegría y aumenta las expectativas. Más sueños pero también mucho más compromiso”.

Y más motivación, “me motiva hacer sonar el himno de Colombia. Mientras hay gente que hace quedar mal el nombre de Colombia hay otros que sí nos matamos para darle buen nombre en medallas, triunfos y buenas posiciones y que lo vean como un país con mucho potencial”, aseguró.

Y añadió, “se siente muy chévere ser la persona que marca la diferencia al ganar la primera para mi país. Esta medalla pesa tanto como todo el sacrificio que he pasado hasta hoy”.