SIXERS 101 - MAGIC 103

Drama en Philadelphia: Ibaka (21) arruina la fiesta del 'Chacho' (12+11)

Los Sixers fueron hasta 18 puntos arriba en la primera parte y estaban 10 arriba a falta de ocho minutos y medio. Pero no pudo ser...

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Tenían el partido ganado. Pero claro, son los Sixers.

"Y ahora, el número 21, el ex de Kansas, Joel The Process Embiiiiiiid", gritaba el speaker. En Philadelphia ha cambiado todo. Por fin tienen un líder al que seguir, una estrella a la que venerar. Después de tres años en la cueva, los aficionados de los Sixers puede levantar orgullosos la cabeza. No ganarán mucho este año, pero con él, con Embiid, hay futuro. Y puede que uno brillante si Ben Simmons deja también la enfermería.

¿Y el 'Chacho'? El 'Chacho' está que se sale (dentro de sus posibilidades, claro está). Le cambian cuando toca defender como si fuera balonmano, pero lo cierto es que ha sido su llegada, junto con el esperado debut del pívot, la que ha despertado del letargo a los Sixers. Los dos juntos son lo más emocionante que le ha pasado al equipo sobre el parqué desde hace mucho, mucho tiempo.

Mira las 11 asistencias del 'Chacho'

Sergio salió disparando. Cinco de los primeros ocho puntos de los locales llevaron su firma. Y ya no miró atrás. Asistencias de lujo para Holmes o el propio Embiid, que se fue al descanso con un 10+6+3 (tapones) más que prometedor. El center, que es una máquina de hacer números (le buscan todo el rato, claro), ha acogido el nombre de 'El Proceso' con tal fuerza que, probablemente, se le quedará para siempre.

Con los Magic perdidos en un toma y daca poco rentable (6/25 en los triples), el 'Chacho' seguía manejando el partido y los Sixers se pusieron hasta 18 arriba en la primera mitad. Pero nada es tan fácil en Philadelphia. Poco a poco, los de Vogel fueron recortando distancias. 24+14 de Vucevic, 18+10 de Payton y 21 de un Serge Ibaka que sería decisivo al final.

El drama de siempre

Entre Sergio (¡qué triple!, 12+5+11), un buen Saric (21 puntos, 9/15 en los tiros) y las faltas que sacaba Embiid (acabó con 18 puntos y 10 rebotes, primer doble-doble de su carrera NBA), los Sixers consiguieron entrar en el último minuto de partido cuatro arriba. Pero entonces llegó el desastre. Dos rebotes ofensivos de los Magic en la misma jugada que acabaron en canasta de Ibaka, dos pérdidas de balón de Joel Embiid (demasiadas ganas en la primera y demasiado lejos del aro en la segunda) con canasta de Fournier en medio y una flagrante final de McConnell para evitar el mate de un Ibaka que sentenció desde la línea de tiros libres. En definitiva, primera victoria de unos Magic bastante pobres sobre unos Sixers mejorados que se dispararon en el pie hasta sumar una nueva derrota. Porque son los Sixers... El casillero bueno sigue a cero: eso todavía no ha cambiado en Philadelphia.