Juegos Olímpicos

Caída apaga el sueño dorado para Colombia en ciclismo

Sergio Luis Henao cayó en el descenso final a 10km de meta cuando iba con Nibali y Majka en busca del podio. Van Avermaet se quedó con el oro y Fuglsang, con la plata.

Sergio Luis Henao tenía la medalla colgada. Oro, plata o bronce, no importaba el metal. Lograr una presea en unos Juegos Olímpicos en ciclismo de ruta, con monstruos como Froome, Porte, Aru, Nibali, Van Avermaet y 'Purito' Rodríguez, era histórico para el antioqueño. Colombia quería repetir lo conseguido por Rigoberto Urán en Londres 2012. Sergio Luis Henao aguantó el pavé, el calor, el ascenso y los ataques incesantes de los fugados. Lo soportó todo hasta los últimos 10 kilómetros de la meta.

Cuando Nibali apretó en el último descenso, la ruta resbaladiza mandó al suelo a Sergio Luis y a la esperanza de toda Colombia. El italiano también sufrió caída y Rafael Majka, quien arriesgó poco, se fue en solitario al oro. Al final, el polaco sufrió en el descenso y fue alcanzado en el tramo final por el belga Van Avermaet y el danés Jakob Fuglsang. Al final, fue el nacido en Bélgica que se quedó con el metal dorado en una jornada accidentada en cilcismo de ruta.

Caídas, ataques y fuga

El Tour de Francia en las playas de Copacabana. Jarlinson pantano, fiel a su estilo aventurero no esperó nada en la prueba de ruta olímpica y se fue en la fuga, tal y como lo hizo hace algunas semanas en Francia y lo que le dejó como consecuencia ganar una etapa. El colombiano se fue adelante con Kwiatkwoski, Bystrom, Albasini, Geschke y Kochetkov. El trazado, como se esperaba, lleno de trampas, tanto que el holandés Tom Dumoulin lo dejó todo y el tramo de pavé tumbó al turco Ahmet Orken y al bulgaro Kanstansin Siitsou. También Richie Porte y Bauke Mollema tuvieron problemas, pero mecánicos.

El equipo colombiano con Pantano al frente en la fuga, que llegó a tomar más de siete minutos, tenía una estrategia doble. Que el caleño se fuera directo a la meta, en el Tour demostró que se puede hacer con una ventaja notable o, que trabajara para Sergio Luis o Rigoberto Urán haciendo un puente.

Las dos cosas dependían de Jarlinson y del ritmo de la fuga que no era cualquier cosa, sin embargo, faltando 169 kilómetros para la meta, era muy temprano pensar en que la fuga prosperaría teniendo en cuenta lo duro que se venía en el segundo circuito con una subida rompepiernas en Vista Chinesa. Ahí, el más opcionado en el equipo colombiano iba a ser Sergio Luis Henao.

La técnica y la resitencia estuvieron presentes en cada terreno. El pavé, las angostas bajadas, la subida. Todo en un solo recorrido con playa, viento intenso, humedad, mucho calor y selva. Y en el pelotón también sufriendo las variables de la competencia. Tiraban España, Francia e Italia, mientras Colombia no se veía compacta y el encargado de llevar la comida a sus compañeros fue Esteban Chaves. Poco a poco el grupo principal perseguidor iba disminuyendo la ventaja sobre los fugados que bajaron el ritmo, seguramente esperando el segundo circuito.

Y a falta de 115 kilómetros, otra vez Francia en Copacabana. El equipo inglés, liderado por Christopher Froome a la cabeza del grupo, tirando con fuerza para desgastar y comenzar a montar su estrategia luego de la salida del pavé. En el pequeño grupo del inglés iba también Miguel Ángel López. Pronto el otro pedazo que habían dejado los alcanzó y la fuga seguía a un poco más de 4 minutos.

Precisamente en la fuga, Jarlinson se notaba fuerte, con sus cinco acompañantes tomaba relevos y se esforzaba en las subidas para probar piernas. Le fue bien, aunque ni el alemán ni el polaco hicieron nada para hacerlo más difícil. Estaban esperando llegar a lo más complicado del recorrido para intentar algo, o para sacar más ventaja.

A 99 kilómetros, algo que también se vio en el Tour, Froome sin bicicleta. El británico tuvo que cambiarla por una caída en una cuneta y Geraint Thomas lo tuvo que esperar para llevarlo de nuevo al grupo, pero había perdido mucho tiempo, por eso se fue detrás de uno de los carros de ayuda, lo que se convirtió en la polémica de la fracción.

Sergio Luis Henao y el descenso letal

En la llegada al segundo circuito el grupo de escapados comenzó a sufrir más de lo esperado. El primero en quedarse fue Michael Albasini y metros más adelante Bystrom. Polonia, Alemania, Rusia y Colombia aguantaban en una de las dos subidas más temidas de la jornada en Grumarí. En el grupo, por su parte, Italia ponía las condiciones en el ascenso.

El siguiente en dejar el grupo de fugados fue Jarlinson, el colombiano no aguantó el ritmo de Kwiatkwoski y Kochetkov que al final fueron los únicos que quedaron adelante porque Geschke también se rindió.

Ahí comenzaron los ataques, el italiano Caruso lo intentó y se fue con el británico Thomas y el belga Van Avermaet. Más adelante se unió a ellos Rein Taaramae, de Estonia y el colombiano Sergio Luis Henao. De a poco iban sacando ventaja a grupo y acercándose a los dos escapados que aún estaban al frente. 

Cuando Kwiatkwoski y Kochetkov quedaron sin piernas, Fabio Aru y Nibali asumieron el rol principal de la fuga. A 20km de meta, Sergio Luis Henao protagonizó una auténtica lucha de escaladores con Majka y Nibali por la medalla de oro. El italiano atacó para librarse del colombiano, pero siempre que miraba atrás ahí estaba el antioqueño. 

Pero faltando 10km para la meta, Sergio Luis y Nibali sufrieron una fuerte caída en el descenso. Ahí se fueron las esperanzas de la primera medalla para Colombia en Río 2016. Otras vendrán.