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Jugar en La Paz: lo que dejó para Córdoba, Rincón y Seijas

Dos ex jugadores colombianos y una de las figuras de Santa Fe explicaron cómo es jugar en la altura boliviana. Pelota rápida, frío y desgaste físico, entre las sensaciones.

Jugar en La Paz: lo que dejó para Córdoba, Rincón y Seijas

AS Colombia habló con Óscar Córdoba y Freddy Rincón quienes jugaron en la altura de La Paz por las Eliminatorias con la Selección Colombia. Cada uno relató lo que representa disputar un partido de fútbol a 3.600 metros sobre el nivel del mar. Por su parte, el preparador físico Diego Barragán recomendó que lo ideal es llegar a la capital boliviana pocas horas antes del encuentro.

Córdoba: la pelota es traicionera

Oscar Córdoba jugó dos partidos con la Selección frente a Bolivia. “El primero fue en 2000, empate 1-1 con Luis ‘Chiqui’ García. En 2003 con Francisco Maturana perdimos 4-0. Ese día la altura me afectó de forma directa y realmente no me sentí en plenitud de condiciones. Fisiológicamente mi cuerpo no respondió de una manera correcta”

El vallecaucano agregó que en la altura en los remates de larga distancia el balón es difícil de atrapar y aconsejó rechazarlos.

“Son balones complicados. Creería que lo correcto es rechazar teniendo en cuenta que desde la parte fisiológica el cuerpo no está respondiendo de forma correcta lo que puede llevar a errores. Algunas pelotas en la altura se ven fáciles y livianas de coger, pero al momento de atajarlas uno se puede encontrar con una bola totalmente distinta a lo que se piensa”.

Para ese partido con Bolivia de hace trece años recordó que Maturana y sus asistentes no prepararon un plan de entrenamiento especial.

No tuvimos ninguna preparación porque todos veníamos de países distintos. El ciclo de preparación es muy corto y no te permite una adaptación más acorde a lo que la exigencia del partido te merece. Se debe aferrar a la táctica y que ese día tu cuerpo fisiológicamente responda”, concluyó.

Rincón: es un tema mental

El ex capitán del Corinthians señaló que el tema de ese partido pasa más por lo mental que por lo físico, aunque admitió que sintió mucho frío en sus manos y pies.

“Nunca tuve problemas con la altura. Mi último partido allá lo jugué con 34 años, y corrí sin problemas. Todo pasa más por la parte psicológica, y a mucha gente le puede afectar si no está bien preparada mentalmente”.

“Todo se contrarresta con la capacidad física y torácica de cada uno. Lo normal era que se me congelaran las manos y los pies, pero nunca me pasó nada extraño. Recuerdo un compañero de la Selección, que apenas nos bajamos del avión, se mareó y tuvieron que darle te de hoja de coca para controlarlo”, añadió.

“En los camerinos había bombas de oxígeno, para quien lo necesitara, pero yo nunca las usé”, concluyó.

Diego Barragán: “Hay que estar bien preparado”

Fue el preparador físico de la Selección Colombia durante de los años noventa en los que acompañó a Francisco Maturana en los Mundiales de Italia y de Estados Unidos. Uno de sus postulados es que es más fácil contrarrestar la altura que el calor, porque se puede llegar el mismo día, o uno antes.

El jugador de alta competencia tiene que estar bien preparado. Una vez nos equivocamos, por recomendaciones fisiológicas, fuimos de Santa Cruz a La Paz, pero en ese entonces nos desgastamos por las conexiones aéreas; desde ese día determinamos llegar directamente a La Paz”.

El jugador mal entrenado muere en la altura, y eso les pasa a los que juegan en Europa, porque el entrenamiento allá no es tan bueno como en América o en Colombia. A los que vienen del viejo continente siempre les costará jugar en la altura”

Finalmente, el venezolano Luis Manuel Seijas que estuvo en la capital boliviana el pasado noviembre con su selección, explicó que “subir a La Paz es siempre difícil así uno se prepare porque allá se siente terrible. Físicamente nunca he sentido una fatiga enorme. Nosotros tratamos de llegar siempre el mismo día y la más reciente visita terminé expulsado, sin embargo, todo el equipo sintió la altura y no nos salieron las cosas”.